Abdicacion... (Capitulo 1)
- Si, si ya se que tu me has ganado antes, pero no es malo hacerlo nuevamente, supongo que debo de haber mejorado desde la ultima vez que nos vimos, asi que no seas aguafiestas, ¡Por los viejos tiempos, amigo!
- Si lo quieres asi, no me negare a una peticion tan briosa.
Entonces se sentaron y se miraron el uno al otro, midiendo cada una de sus facciones, y midiendo al mismo tiempo las facciones del otro y descifrando el pensamiento, en una movida. Entonces el tablero estuvo hecho, y todos los pequeño hombres miraron un reflejo de su ser en un tono diferente.
El mas viejo de los hombres blancos echo una mirada al horizonte, su corazon cansado no se refleja en el semblante de su portador, mas bien, pareciera que el correr de los años petrifico su facie en una disposicion indiferente, como si nada fuera de lo comun fuera a pasar; la fuerza de la costumbre y el sentimiento de una lucha sin trasfondo, imbuia a su corazon en un dilema no resuleto por años....desde que el tuvo conciencia de su vida.
- Camarada, no hemos sorteado piezas, asi que bueno - Y tomando dos pequeños hombres, iguales pero de distinto color, y poniendolo uno a cada mano y cerrando en sendos puños- Elije hombre, ¿Que mano?
- La derecha jajajaja, o la diestra, o la de Dios, o la habil, o como quieras llamarla, he de comenzar con un designio divino.
- Pareciera que no tuvieras fe en tus habilidades, como para hacer tamaña invocacion , jajajajaja
Y al abrirse la prision, el pequeño hombre blanco vio de subito como el mundo volvia a llenarse de una luz, luz maligna, ya que la conocia, era la luz de la guerra que estremecia su cuerpo cada vez que la sentia, el temor sensato de un hombre destinado a luchar en un campo monocromatico, siendo privado ya de voluntad, inundado por un sentimiento de mercenarismo impago, de intrascendencia, de nimiedad que no dejaba a su alma paz alguna. Seria un nuevo trance que debera afrontar como tantos otros...con la entereza que le dan sus miembros para luchar por su vida.
- Bien, veo que te tocan las blancas, asi que supongo que daras el primer golpe. Esta vez no sera como las anteriores, he aprendido trucos nuevos.
- La otra vez dijiste lo mismo, pero nunca vi un truco, ahora sera interesante ver como toda tu estrategia se derrumba a tus pies
- Sabes que es un simple juego
- Sabes que disfruto mucho jugando - Y una mueca de sombria astucia se apodero de su rostro, raptandolo de cualquier sentimiento alejado de la victoria absoluta y aplastante-.
El pequeño hombre negro fue puesto en su sitio, sintiendo exactamente lo mismo que el pequeño hombre blanco al develarse las luces sentenciadoras. Mirando alrededor de la escena, sintio un arranque de conmiseracion, consigo mismo y con los demas, blancos y negros. Sabia que es lo que sucederia, y con el pesar en su cara, se puso firme para aprontarse.
A su vez, cuatro sacerdotes, dos blancos y dos negros pedian piedad, a sus dioses blancos y negros, con una expresion ya fatigosa, sabiendo el fin irremediable.
El mas viejo de los hombres negros, con un corona en su cabeza, lucia una expresion cansada, preguntandose cuantas muertes seran suficientes para calmar la marea de sangre que se avecinaba. En su mente , el titulo de rey y soberano le parecian ridiculosn era mas dueño de su voluntad, y la soberania residia en la proteccion, como un mal chiste que contara uno de sus payasos.

Si la muerte me llevara, no me importaria... comprendo a los basureros, es su trabajo, lo unico que quiero...es que no me trituren en el camion....no soportaria poder tocar mi cabeza con mi espalda.

Nicolás dijo
El juego....... el juego........ el juego.......
Da para mucho el juego, bendito y maldito a la vez.....
¿Esta vez es maldito o bendito?...... Eso sólo depende de cómo hayas puesto las piezas....
Además, si me haces elegir a mí (sí, todos podemos elegir, jajajaja) yo elijo las piezas blancas..... el que sabe sabe......
Ya, estaba weno ya que escribieras algo,
nos vemos o hablamos por ahí,
chau,
Nicolás.
9 Enero 2007 | 12:30 AM